La importancia de entender ¿Qué es y para qué sirve el compliance o cumplimiento normativo?
1. Un compromiso con la legalidad vigente: El sistema del cumplimiento normativo queda integrado por todas las normas, procedimientos formales y actuaciones vigentes en cada momento, que afectan a todas las vertientes organizativas y funcionales (proveedores, clientes, directivos, trabajadores…) de una actividad económica y/o empresarial.
El grado de compromiso requerido en este sistema de cumplimiento normativo quedará condicionado en gran parte por el tamaño y estructura del negocio, aunque algunas de estas medidas se exigen a todos. El cumplimiento normativo busca, pues, PREVENIR conductas contrarias a la ley y, por tanto, EVITAR la imposición de un régimen sancionador, cada vez con una aplicación más rigurosa y severa.

2. El factor riesgo. Detectar las conductas infractoras potencialmente más peligrosas: Los planes de cumplimiento normativo, o protocolos, a través de los correspondientes mapas de riesgos, ayudan a los negocios a detectar las conductas infractoras que de una manera más recurrentes (o con más facilidad) pueden originarse en el seno de la actividad económica y/o empresarial, ofreciendo una serie de acciones, medidas y procesos que procuran evitar su comisión, o cuando menos, la posibilidad de actuar rápidamente en el caso de producirse u ocasionarse alguna de estas conductas infractoras.
La recurrencia o facilidad en que se pueden producir estas conductas infractoras dependerá mucho de la estructura organizativa que presente el negocio, del sector donde opere, del grado de implicación humana o de digitalización en el desarrollo de la actividad, entre otros parámetros.
3. Algunas de las normas más relevantes: Las obligaciones en materia fiscal, la prevención del blanqueo de capital o las obligaciones contables y administrativas son las más conocidas y las que obtienen un cumplimiento más riguroso en el ámbito empresarial.
Si bien, la protección de datos, la garantía de los derechos digitales de los trabajadores por cuenta ajena, el comercio electrónico, el registro retributivo, la reserva de puestos de trabajo en el ámbito laboral o el plan de igualdad, son algunos de los protocolos más relevantes en el panorama actual relacionado con este cumplimiento normativo.
4. Beneficios del cumplimiento normativo: La obtención ágil de financiación por parte de las entidades financieras, la mejora en la eficiencia y competitividad del negocio o la entrada a nuevos mercados, así como la contratación con la administración pública son algunos de los beneficios que conlleva el compromiso con el cumplimiento normativo.
5. Consecuencias del incumplimiento normativo: Seguramente las más conocidas o las más temidas son las multas o sanciones económicas que suponen desembolsar una cuantía de dinero, a menudo de manera imprevista, y que pueden afectar en alguna ocasión, incluso, a la rentabilidad o la viabilidad financiera del negocio.
Si bien, este incumplimiento también puede afectar de una forma más intangible a los intereses del negocio, como puede ser con la pérdida de confianza de clientes y proveedores, afectando así a las relaciones comerciales existentes. Los daños a la reputación y a la imagen del negocio hacia la opinión pública también puede ser una consecuencia directamente vinculada. Sin embargo, la falta de previsión en el cumplimiento normativo puede derivar en problemas legales tales como verse incurso en demandas o procedimientos judiciales.
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