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La
reforma más sonada ha sido la del Impuesto sobre Sociedades.
Pero este no será el único cambio que afectará este año a las
empresas y, con ello, a sus equipos de asesoría fiscal.
Importantes modificaciones relativas al control por parte de
la Agencia Tributaria de las implantaciones reales de las
sedes empresariales o de los precios de transferencia en las
operaciones realizadas entre compañías de un mismo grupo
supondrán un importante aumento de las obligaciones
tributarias de las
empresas. |